lunes, agosto 20, 2007

El trasgo y el cosmonauta - canción 3: Capricho magiar

Nadie puede decir que García Lorca es un autor del que se sale ileso. A los trece descubrí, como la mayoría, el Romancero Gitano. Y no lo niego: la cadencia de su fraseo se me quedó prendida para siempre en los pocos octosílabos que escribo. Después, a los dieciséis, cayó a mis manos Poeta en Nueva York. Fue uno de esos tortazos inolvidables, un viaje de ida sin retorno. Aún recuerdo el impacto que me produjo leer los primeros versos de Panorama ciego de Nueva York: “Si no son los pájaros/ cubiertos de ceniza,/ si no son los gemidos que golpean las ventanas de la boda,/ serán las delicadas criaturas del aire/ que manan la sangre nueva por la oscuridad inextinguible”. Este fragmento fue lo que humildemente inspiró Capricho magiar, un tema a capella pensado originariamente para un coro femenino de cuatro voces. También saber que mi ascendencia gitana se ha vuelto un signo ineludible en estos tiempos de exilio y encuentros de vagabundos.



¿cuánta estrella
destrozada en las tus manos
terminará?


¿cuántos mundos
de adelfos florecidos
te harán brotar?


¿será que habrá
almidón de trigo entre los dedos
de sal?


¿cuánta estrella
destrozada en las tus manos
terminará?


un hombre
cayó de fuera adentro
igual que si a un manantial


¿cuántos mundos
de adelfos florecidos
te harán brotar?


¿será que habrá
almidón de trigo entre los dedos
de sal?


un hombre
cayó de fuera adentro
igual que si a un manantial

1 comentario:

Márcio d'Oliveira dijo...

A ver que te sales muy "lorquiano", compay! Es una línea buenísima.